Una cruz hecha de juncos de ébano en la NBA de los ochenta

Llegó a la NBA casi por casualidad. De hecho no era ni el más alto de su tribu de Gogrian (a unos 700 kilómetros al noroeste de Yuba, la capital de su país –ese que no llegó ni a conocer como tal y por el que tanto luchó durante décadas-), ya que su abuelo Malouk medía 2,39 metros, ocho centímetros más que él.

 
De hecho sus pensamientos no habían estado nunca más allá de llegar a ser el jefe de su tribu, pero el tener un primo hermano que no solo jugaba al baloncesto (bastante bien por cierto, en la Selección Nacional de su país), sino que encima fue premiado con una beca para estudiar en una universidad americana, le empezó a popularizar al ser la comidilla de los círculos universitarios de principios de los ochenta, ya que se trataba de un chaval que recién alcanzada su mayoría de edad, los dieciocho, ya medía la friolera de 2,31 metros.

 
Y además, como cuenta la leyenda, en su primera incursión en el mundo de la canasta, precisamente con esa edad, justo tres años antes de ser elegido por los San Diego Clippers en quinta ronda del Draft de 1983 en el puesto 97, al intentar hacer su primer mate se rompió todos los dientes y estuvo sin ellos cerca de siete años hasta consolidarse, tras su paso de un año por la Universidad de Bridgesport en Connecticut y volver a ser elegido por el equipo con el que firmaría su primer contrato como profesional NBA, los Washington Bullets, en segunda ronda del Draft de 1985 en el puesto 31.

 
Su extrema delgadez, se dice que no llegaba siquiera a los 92 kilogramos cuando llegó a los Estados Unidos, hacían de él el más ilustre símbolo de ese cristianismo que tanto defendía y practicaba, y por el que tanto luchó: parecía una cruz hecha con juncos de ébano, eso sí, con todo un señor traje de jugador NBA…

BolBullets

Su extravagancia (era y ha sido hasta la fecha el jugador más alto en la historia de la NBA), y sus más que notables números en su primera temporada en Washington –promediando casi 5 tapones, 4 puntos y 6 rebotes de media por partido en escasamente 26 minutos jugados-, enseguida le hicieron firmar interesantes contratos publicitarios con marcas como KODAK (con la que hacía toda clase de extravagantes fotos), NIKE (que le hacía las zapatillas a medida) o TOYOTA (que le adaptaba los coches a sus dimensiones).

 
Si aún no lo han averiguado, se trata de MANUTE BOL. Esa alargada sombra africana que emergía de debajo de las canastas de la NBA en la segunda mitad de los ochenta y los primeros noventa, y que defendió los colores, sucesivamente, de Washington Bullets, Golden State Warriors, Philadelphia 76ers y Miami Heat.

 
Dos anécdotas destacan sobremanera en sus 10 temporadas en la NBA:

 
1) En la temporada 1987-1988 coincidió en el mismo equipo, los Washington Bullets, con el jugador más bajito de la Liga, Tyrone Bogues de 1,59 metros, haciendo quizás la pareja más “bizarra” de la historia de la NBA.

BolBogues

2) Su amistad con Charles Barkley, que tuvo sus más y sus menos sobre todo tras anotar 6 triples de 10 intentos en un partido que les enfrentó a los Phoenix Suns cuando Manute ya defendía los colores de los Sixers. Aquí el enlace de tan comentada hazaña para deleite de muchos:

Su delicado estado de salud, sobre todo de sus articulaciones, hizo que se retirara demasiado pronto. Pero ese retiro no fue en vano, porque siempre que pudo se dedicó a ayudar a los demás dentro de sus posibilidades. Muy famosa fue su visita a su Sudán natal a principios de los noventa durante unos días, lo que propició que los aviones de la ONU lanzaran toneladas de alimentos sobre las zonas más devastadas de sus paisanos.

Y, como prometió en su momento, además de tener en propiedad casas en Estados Unidos, Sudán y Egipto, hubo una temporada en la que volvió a su tribu a ser el jefe de la misma, ocasión en la cual se hizo esta fotografía y refrendó las palabras que en ella viene y que ya habían causado mucho revuelo en una entrevista televisiva en Estados Unidos en 1993:

BolTribu

Sus amplias aficiones y excentricidades, principalmente por la velocidad, le hicieron arruinarse más de una vez en su vida, con la consiguiente separación de su mujer y sus 4 hijos y además tener un gravísimo accidente de coche en 2004. También era un firme activista del Frente de Liberación de Sudán del Sur, su verdadero país, y que desgraciadamente no conoció por escasamente 1 año, ya que el 19 de junio de 2010 falleció aquejado de un problema renal del que derivó un fatídico Síndrome de Stevens-Johnson.

Su funeral fue una de las primeras reivindicaciones de lo que es el actual Sudán del Sur, el país más joven de la Tierra, nacido el 9 de julio de 2011, el país por el que tanto luchó junto a sus familia y defendiendo su cristiandad, que le hizo rechazar en 2001 el Ministerio de Deportes de Sudán al no querer convertirse al Islam.

BolFuneral

Sirva este artículo como homenaje a esta gran leyenda de la NBA, esa gran cruz de juncos de ébano que era, es y será, para siempre y por siempre, Manute Bol.

@PACOTAMAYOAV

Anuncios

2 Respuestas a “Una cruz hecha de juncos de ébano en la NBA de los ochenta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s