El Real Madrid y su gran fracaso en el primer Mundial de Clubes

corinthians-mundial-clubes-2000-gal3-20100112

Desde hace varios días se celebra en Marruecos una nueva edición del Mundial de Clubes de la FIFA, un torneo que viene a tomar el testigo de la Copa Intercontinental y que, según el organismo que preside Joseph Blatter, supone una apertura de este deporte a los cinco continentes. Cierto es que este campeonato supone una posibilidad única para que representantes del fútbol africano, asiático u oceánico tengan la posibilidad de, al menos por un día, medir sus fuerzas con estrellas de talla internacional como Cristiano Ronaldo. Sin embargo, para algunos aficionados no deja de ser una especie de ‘pachanga’ con cierto toque ‘freak’ por aquello de ver en acción a equipos de, por ejemplo, Nueva Zelanda.

Como ya le sucediera al Barcelona tres años atrás, el Real Madrid tiene más que perder que ganar en este torneo. Si lo conquista, entra dentro de los pronósticos y sus rivales hablarán de algo parecido al ‘torneo de la galleta’. En el caso contrario, su derrota servirá de chanzas y bromas. Pero si la suerte da la espalda a los blancos, éstos podrían revisar cómo superar una crisis similar, ya que vivieron una experiencia similar a comienzos de enero del año 2000.

Fue en 2005 cuando el Mundial de Clubes tomó el testigo de la Intercontinental, pero pocos recordarán que cinco años antes la FIFA ya llevó a cabo un experimento similar. En uno de los países con más tradición futbolística, Brasil, se dieron cita el campeón de Europa (Manchester United), el de la Libertadores (Vasco da Gama), el de la CONCACAF (Necaxa), el de la Champions de Oceanía (South Melbourne) y el de la Supercopa Asiática (Al Nassr). Completaban el torneo, dando un salto de calidad, el Corinthians y el Real Madrid en calidad de campeones del Brasileirao y la última Intercontinental, respectivamente.

Desde el comienzo, a la competición le persiguió un halo de desorganización, dudas e improvisación. A muchos clubes les tocó comprimir sus calendarios locales y otros, como el Manchester United, llegaron a cometer poco menos que un sacrilegio: al coincidir la fecha de este Mundial con la mítica cuarta ronda de la FA Cup (aquella en la que coinciden equipos de Premier con los supervivientes de categorías inferiores), los ‘red devils’ renunciaron a tomar parte en el torneo más antiguo del mundo, convirtiéndose en el primer club que no defendía su condición de campeón en la competición copera por antonomasia.

Como si de un ajuste de cuentas se tratase, al United le fue fatal en su andadura por tierras brasileñas. No pasó del empate a uno ante el Necaxa en su primer partido, cayó goleado ante el Vasco da Gama en Marcaná y cerró su participación con una victoria de trámite ante el South Melbourne. El equipo que meses antes había logrado el ‘triplete’ se iba a casa a las primeras de cambio y por la puerta de atrás. De hecho, lo más noticioso del equipo que entrenaba Ferguson fue el regate que sufrió Silvestre. Edmundo dejó una de las perlas del torneo a costa del francés, quien evidenciaba que la zaga del United distaba mucho de ser de las mejores del mundo.

No le iban a ir mucho mejor las cosas al Real Madrid. Los blancos venían de un diciembre negro en el que tuvieron que sufrir un humillante 1-5 en casa ante el Real Zaragoza. Toshack empezó a ver cerdos volando por el Bernabéu y Vicente del Bosque se sentó en el banquillo del Santiago Bernabéu. Nadie pensaba que el culebrón tendría un final muy feliz con la consecución de la ‘Octava’, pero a los blancos aún les quedaban por el camino alguna decepción que otra. Para empezar, el Madrid dejó un buen regalo de Reyes a sus aficionados en la tarde del 5 de enero de 2000, derrotando al pobre equipo saudí del Al-Nassr. El fichaje estrella del verano anterior, Anelka; Raúl y Savio pusieron un 3-1 que entraba dentro de la lógica, pero a nadie se le escapaba que los blancos acabaron llevándose los tres puntos con más dificultades de las esperadas y, sobre todo, por la candidez defensiva de los asiáticos.

Tras esta victoria y con el triunfo del Corinthians ante el Raja Casablanca, el choque de la segunda jornada se antojaba clave. Con dos grupos de cuatro equipos, el formato del torneo sólo daba plaza en la final a los equipos que quedaran líderes en la primera fase. En otras palabras, estaba prohibido perder. El Real Madrid jugó, quizás su mejor partido del torneo, pero enfrente tenía un rival de cierta entidad, con jugadores que, algún momento de sus carreras, probaron fortuna en el viejo continente (Vampeta, Luizao, Marcelinho Carioca o Dida). El resultado, 2-2, sirvió para dejar todo abierto de cara a la última jornada y, además, para que Anelka dejase una de sus escasas perlas como jugador madridista, aunque él mismo falló un penalti que alejaba al Madrid de la victoria y, por tanto, del pase. Anelka, como siempre, se quedó en el notable teniendo cualidades para el sobresaliente.

Lo peor estaba aún por venir. Sabiendo que tenía que ganar por una buena diferencia de goles para arrebatar el liderato al Corinthians, el Madrid fue un manojo de nervios ante el Raja Casablanca. Los blancos acabaron con 9 jugadores por las expulsiones de Guti y Karembeu y sólo un postrero tanto de Geremi evitó que los magrebíes sacaran un empate al todopoderoso Real Madrid. Corinthians hizo los deberes ganando por 2-0 a Al Nassr, condenando al conjunto blanco a disputar el partido por el tercer y cuarto puesto.

7bee9a-mundial-clubes-necaxapEstar fuera de la final fue un duro golpe para el cuadro de Del Bosque y eso se dejó notar en la final de consolación. A pesar de empezar perdiendo por 1-0 al cuarto de hora por un tanto de Raúl, el Necaxa se tomó el choque más en serio y acabó llevándose el choque a la tanda de penaltis. La tanda para el Madrid la abrió, curiosamente, Samuel Eto’o anotando el 1-0, pero Dorado y McManaman fallaron los suyos y el triunfo se iba para tierras azteccas.

El Real Madrid regresó de Brasil con un cansancio notable en las piernas por la acumulación de partidos (cuatro en once días) y por el viaje transoceánico. Sin embargo, todo eso se quedaba en un segundo plano ante la gran decepción que suponía haber quedado en cuarto lugar, reflejo de la impotencia que desprendía un equipo en plena recomposición. ¿Se repetirá la historia en Marruecos?

@FranciscoQuiros

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s