Con el Logroñés en el recuerdo

En 2009 se consumó la tragedia para el fútbol riojano. Los jugadores del Logroñés deciden no jugar el partido contra el Tedeón debido a los repetidos impagos del club. El equipo que por aquel entonces militaba en Tercera es excluido de la competición y descendido administrativamente a categoría Regional. Meses después desaparece este histórico conjunto de la capital de La Rioja, desaparece el Club Deportivo Logroñés.

¿Quién no recuerda esos domingos por la tarde con la radio puesta y aquel sonido que anunciaba un gol? Entonces el locutor exclamaba: “Hay gol en Las Gaunas”. Esta frase se ha quedado en el imaginario colectivo símbolo de aquella época, símbolo de aquel fútbol donde se disfrutaba mucho más el deporte rey de lo que se hace ahora.

Vista aérea del Estadio Municipal de Las Gaunas

Estadio municipal de Las Gaunas

En la historia del fútbol español existen clubes que desaparecieron, clubes que se refundaron con otra denominación tras disolverse y conjuntos que milagrosamente conseguían en el último minuto salvarse de la quema. En todos los casos el detonante de esta situación fue la falta de medios económicos para solventar enormes deudas. Muchas veces por nefastas gestiones de presidentes con aires de grandeza que trataban de hacer equipos faraónicos a base de endeudar la entidad a la espera de tiempos mejores. Eso sin hablar de las comisiones que se llevaban algunos por determinados fichajes, pagadas con dinero del club, pero ese es otro tema.

El fútbol español creció por encima de sus posibilidades, los clubes se entramparon exageradamente y además hubo permisividad por parte de las autoridades con las enormes deudas de los clubes con la administración pública, pero entonces llegó la mayor crisis que viviría Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

La crisis económica y su repercusión en el fútbol español

La crisis económica ha golpeado fuertemente a Europa. En España, debido a nuestras carencias propias, esta crisis ha sido incluso más grave que en otros países de nuestro entorno comunitario. Aún estamos inmersos en ella y parece que nunca llega su final.

En el deporte, como en cualquier otra actividad económica, la crisis también ha golpeado con dureza las maltrechas economías de muchos clubes deportivos. Menos ingresos, malas gestiones, deudas prohibitivas y fin de las subvenciones. Aunque otros deportes han sufrido más esta situación, pues sus ingresos eran en su mayoría provenientes del erario público, por ejemplo el Balonmano, el Baloncesto, o el Fútbol Sala, entre otros, el fútbol también vive una época de vacas flacas.

Durante la bonanza económica los clubes de fútbol se endeudaron sobremanera. Sus irresponsables dirigentes nunca creyeron que llegarían tiempos tan malos y que podían poner en riesgo el futuro de sus entidades. Pero llegó ese temido momento y aunque los clubes de fútbol han tenido trato de favor por parte de las administraciones públicas con respecto a otras empresas, esto no ha podido evitar la desaparición de conjuntos históricos del fútbol español.

Aunque hay numerosos casos y ahora los repasaremos, nos centraremos en un equipo que permaneció toda una década en Primera División y que nos dio grandes tardes de fútbol, el Club Deportivo Logroñés.

Entre los desaparecidos, existen casos como el C. F. Extremadura, que militó durante dos temporadas en Primera División y que finalmente desaparecía en 2010. Años atrás en 2007, se fundaba el Extremadura U.D. dispuesto a recoger el legado del conjunto de Almendralejo.

Otros clubes se refundaron tras su desaparición, como es el caso de la Sociedad Deportiva Compostela. El conjunto gallego desaparecía en 2006 para volver a resurgir en 2008 a partir de otro club, el Campus Stellae de Santiago. Actualmente milita en Segunda División B. Todos recordamos a aquel Compostela en la Liga de las Estrellas, con jugadores como Luvo Penev, el nigeriano Ohen, Dimitri Radchenko o Dimitri Popov.

Otros casos son anteriores a la crisis económica. Por ejemplo el Málaga, el Almería o el Real Burgos desaparecieron en su día y resurgieron con diferentes denominaciones. La misma situación atravesaron también el Club Polideportivo Mérida y el Club Deportivo Badajoz, cuyos legados han sido recogidos por otras entidades que recuperando el espíritu y los colores de los desaparecidos clubes tratan de devolverles a sus aficiones las alegrías del pasado.

El último y más sangrante caso fue el de la Unión Deportiva Salamanca. El conjunto castellano leonés desaparecía de la escena deportiva en 2013, después de 80 años de existencia. Todo debido a una situación económica insalvable pese a contar entre su accionariado con empresarios de alto nivel como Juan José Hidalgo, dueño de empresas como Halcón Viajes o Air Europa, entre otras. Pero a pesar de todo, la deuda supuso definitivamente el final del club charro y el frío estadio Helmántico se quedó vacío. El Salamanca estuvo en total 12 temporadas en Primera División. De la cantera de la Unión Deportiva fue el actual seleccionador español Vicente del Bosque. En su última etapa en la máxima categoría destacaron jugadores de la talla de Giovanella, Michel Salgado, Pauleta o Urzaiz. Jose Manuel Lillo fue el entrenador que devolvió a los castellanos a la élite del fútbol español en aquel inolvidable año 1995.

El Club Deportivo Logroñés, referente del fútbol modesto

El Club Deportivo Logroñés fue el equipo representativo de La Rioja

Escudo del Logroñés

Pero entre esos históricos equipos que los aficionados al fútbol guardamos en el recuerdo y que, por desgracia, sólo están ahí, en nuestra memoria, está el Club Deportivo Logroñés.

El conjunto por excelencia de La Rioja, fue fundado en 1940 en la ciudad de Logroño, capital de la Comunidad Autónoma. Se funda a partir del extinto Club Deportivo Logroño que había desaparecido antes de la Guerra Civil. Sobre sus cenizas y las que la infausta guerra había dejado en la ciudad, así como en todo el país, se crea un nuevo club. Siempre fue un equipo modesto que se paseaba por las categorías secundarias del fútbol español. A punto estuvo de ascender a Primera división en la temporada 1951-1952, aunque finalmente no lo logró.

Como anécdota cabe recordar que el conjunto riojano fue filial del Real Valladolid en 1952, justo un año después de casi alcanzar el cielo. Pero ese acuerdo apenas duró una temporada, y el club de Logroño volvió a caminar en solitario.

Tras muchos años peleando entre la Segunda, la Segunda B y la Tercera división, 1987 fue el año de la explosión del fútbol riojano y el comienzo de una década difícil de olvidar para los aficionados de este modesto club.

Entre los años 1987 y 1997, el conjunto rojiblanco se mantuvo en la élite del fútbol español. El histórico ascenso llegó en 1987 tras vencer al Valencia en Las Gaunas. Por fin, los logroñeses, conseguían el sueño de codearse con los grandes del fútbol nacional. El Valencia ya tenía el ascenso sellado y acudía a Logroño en son de paz. El gol de Noly hacía realidad el sueño de los riojanos.

A partir de ese momento se produce una locura en torno al Logroñés. La ciudad arropó al equipo alcanzando éste más de 10.000 socios. Comenzaba una época dorada en la que el Club Deportivo Logroñés dejaría huella en el fútbol español.

El Club Deportivo Logroñés debutó en Primera en el año 1987.

Equipo titular del C. D. Logroñés 87/88

Por aquel entonces ya militaba en sus filas el gran Miguel Ángel Lotina que años después se convertiría en un importante entrenador de la Liga española, y el mítico jugador riojano Agustín Abadía que posteriormente jugaría en el Atlético de Madrid.

El debut de los riojanos en Primera fue complicado pero consiguieron mantener la categoría. La segunda temporada en la élite también fue complicada sufriendo aún más para no descender y consiguiéndolo in extremis. Esta complicada situación se vio incrementada con la marcha de sus grandes referentes, Agustín Abadia al Atlético de Madrid y el argentino Ruggeri al Real Madrid.

Sin embargo, pese a las adversidades, la temporada 89-90 fue espectacular para los rojiblancos, con el guardameta argentino Luis Islas como novedad. Los riojanos estuvieron a punto de alcanzar la clasificación para la Copa de la UEFA, pero acabaron en séptima posición, su mejor clasificación histórica.

Al finalizar la temporada el banquillo fue ocupado nada más y nada menos que por el ex-futbolista de los riojanos y posterior mito entre los entrenadores españoles, el gallego David Vidal.

Anton Polster fue el fichaje estrella del Logroñés en la temporada 1991/1992

Anton Polster con el Logroñés (1991 – 1992)

A pesar de ser un club modesto, pasaron por Las Gaunas jugadores de talla mundial. Por ejemplo el delantero austriaco Anton Polster, que tras su paso por el Sevilla, jugaría una única temporada en el Logroñés. Otro jugador de nivel mundial que pasó por Logroño fue el ruso Oleg Salenko que tras destacar en el Dinamo de Kiev ficharía por el conjunto rojiblanco donde permaneció dos temporadas. De hecho acudió al Mundial de Estados Unidos como jugador de los logroñeses y tuvo una actuación sobresaliente siendo el máximo goleador de la competición. Tras dicha actuación dejaría las filas del Logroñés para firmar por el Valencia.

Otros jugadores destacados en su historia fueron Agustín Abadía, Miguel Angel Lotina, el argentino Oscar Ruggeri que luego jugaría en el Real Madrid, el uruguayo Antonio Arizmendi o el gran Julen Lopetegui, guardameta internacional español.

En su banquillo se sentaron entrenadores como Javier Irureta, el argentino Carlos Aimar, David Vidal, los ex jugadores logroñeses Agustín Abadia y Miguel Angel Lotina, Juande Ramos y Juan Señor, entre otros.

Las Gaunas fue un estadio temido por los grandes de la Liga española. Es un estadio de pequeñas dimensiones, un auténtico hervidero, donde era difícil sacar adelante los partidos. Una afición muy animosa y unos inviernos muy duros también hacían del mítico estadio un escenario difícil para los equipos que lo visitaban. Incluso los grandes acudían a Las Gaunas con mucho respeto.

Comienzan los problemas del Logroñés

Los problemas comienzan tras el descenso del conjunto rojiblanco en 1997. Esa última temporada fue desastrosa ya que concluyeron en última posición. El asunto fue de mal en peor. Problemas económicos, inexistencia de fichajes, descensos administrativos, todos estos factores condujeron al club a la encrucijada de la supervivencia.

Pese a los intentos de conseguir un comprador que solventase las deudas del club estos no llegaron. El club pasó de mano en mano pero ninguno de los diferentes dueños salvaron a los riojanos de la condena de la desaparición, quizá por falta de medios, pero sin duda también por falta de altura de miras y por falta de interés por parte de sus nuevos propietarios. También la administración dio la espalda al club. El Ayuntamiento les negó financiación e incluso les echó de su casa, el Estadio de Las Gaunas, condenándoles a disputar sus encuentros en los Campos del Mundial 82 de la capital riojana.

Los jugadores del Club Deportivo Logroñés protagonizaron un encierro para reivindicar el pago de sus nóminas

Jugadores del Logroñés encerrados por los impagos

En Diciembre de 2008 el nuevo propietario del club, Javier Navarro no salda las deudas con los jugadores y estos no se presentan a dos partidos consecutivos de la Tercera División. El club es descendido administrativamente a Regional Preferente, y aunque técnicamente aún existe no volvió a inscribirse en ninguna categoría a partir de ese año, a la espera de que el juez liquide definitivamente la entidad.

Triste final para un conjunto que llevó la alegría a miles de riojanos amantes de este deporte y que animó la máxima categoría del fútbol español.

 

Iniciativas para rescatar el legado del Logroñés

La afición riojana se resistió a esta desaparición. Paralelamente comenzaron dos iniciativas para devolver al fútbol riojano a la élite española.

Escudo del nuevo club la Unión Deportiva Logroñés

Escudo de la U. D. Logroñés

En 2009, entristecidos ante la desaparición del principal equipo riojano, el Club Deportivo Varea, club de la barriada logroñesa de ese nombre, decide cambiar su denominación por la de Unión Deportiva Logroñés, en su intento de ser heredero del histórico conjunto rojiblanco. A la vez se convierte en Sociedad Anónima deportiva tratando de lograr un impulso económico que le hiciera crecer exponencialmente. El Club Deportivo Varea seguirá disputando, desde entonces, la competición como filial del conjunto rojiblanco.

También cambia su equipación para emular al desaparecido club y comenzará, impulsado por el Ayuntamiento, a jugar sus partidos en el Estadio de Las Gaunas. La ayuda del Ayuntamiento y del Gobierno de la Rioja favorecen la estabilidad económica del club.

Actualmente milita en el grupo III de la Segunda B (tercera categoría española) y en un par de ocasiones a punto ha estado de alcanzar el play off de ascenso a Segunda.

Por otro lado tras el descenso administrativo del histórico Logroñés en Enero de 2009, un grupo de aficionados riojanos se negaban a que les cercenaran sus ilusiones y el amor por sus colores. De esta manera nace la Plataforma Puerta Cero, pues los aficionados realizaban asambleas en ese punto del acceso al Estadio de Las Gaunas.

En junio de ese año realizan una asamblea constituyente y nace un nuevo club. Se eligió la denominación del mismo, Sociedad Deportiva Logroñes, el nuevo escudo y la equipación, que coincidía con la del club que tanto amaban y tanto dolor les había causado su extinción.

La Sociedad Deportiva Logroñés trata de devolver a Logroño a lo más alto del fútbol español

Escudo de la S. D. Logroñés

Esa temporada el club es inscrito en Regional Preferente y ese mismo año asciende a Tercera División. En marzo de 2010 se les traslada a los socios la posibilidad de fusionarse con el otro club que se había formado en honor al desaparecido Logroñés. Esto suponía disolver la entidad siendo absorbida por la Unión Deportiva Logroñés. Pero los socios mayoritariamente con un 75% de votos negativos, niegan la mayor y deciden continuar con este proyecto nacido de la afición logroñesa.

Fuentes del club afirman que lo hicieron pensando en que la Sociedad Deportiva Logroñés tenía una filosofía distinta ya que nació de sus socios y este proyecto es el proyecto de muchos aficionados, mientras que la Unión Deportiva Logroñés es un club propiedad de un empresario que hace y deshace a su gusto.

En 2012 se produce un milagro porque el club asciende a Segunda B de la mano del ex-jugador de CD Logroñés Agustín Abadía que era su entrenador. Tras algunas temporadas en esa categoría finalmente desciende a Tercera donde actualmente milita peleando por subir un peldaño en el escalón del fútbol español.

Se produce pues una bicefalia en el fútbol de la capital riojana. Una pequeña ciudad con dos clubes compitiendo por tratar de hacerse con el legado del club riojano por excelencia.

Ambos clubes comparten equipación, estadio, ciudad e incluso amor por el desaparecido Club Deportivo Logroñés. No sabemos si finalmente reconsiderarán el unir sus fuerzas para que Logroño y La Rioja vuelvan a tener a un equipo en lo más alto del fútbol nacional. Lo único que sabemos es que en aquel invierno de 2008 murió con el Club Deportivo Logroñés un trocito de nuestro corazón y un trocito de nuestro fútbol.

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