Estadio de Vallecas, una historia desconocida

Foto: futbol.as.com

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Del Estadio de Vallecas sabemos que es el campo donde juega sus partidos como local el Rayo Vallecano, que sirve como final para la histórica San Silvestre que recorre las calles de Madrid en fin de año y que pertenece al Ayuntamiento de Madrid, entre otras cosas. Pero muy pocos conocen la historia de este histórico complejo deportivo de la capital de España. 

En 2011, y tras una década, el estadio donde disputa sus partidos como local el Rayo Vallecano recuperó su denominación anterior a la que decidieron ponerle mediante votación los abonados en 1999 en plena comunión con los anteriores propietarios del club madrileño. Pero esa comunión terminó en odio e ira por la grave situación económica que dejó la familia Ruíz Mateos. El estadio Teresa Rivero recuperó la denominación anterior de Estadio de Vallecas.

Nace el fútbol madrileño
Hubo un tiempo en el que el fútbol español carecía de una organización y de una competición referente. Eran tiempos en que se empezaba a practicar en España aquel deporte venido de Inglaterra y que tanto entusiasmó a los europeos. El ahora deporte rey empezó a generalizarse como actividad habitual entre los hombres y a principios del siglo XX se había convertido en una tendencia que arrasaba.

Ese entusiasmo también llegó a la capital. Hubo un florecimiento de clubes deportivos y sobre todo de fútbol. Decenas de equipos se organizaron para disputar campeonatos regionales, en muchos casos equipos que apenas sobrevivían unos pocos años.

Entre aquellos equipos pioneros hubo uno que se fundó en el castizo barrio de Chamberí. Fundado por la fusión de dos entidades, el Instituto Cardenal Cisneros y el Regional Football Club. Sus presidentes Ramón Teja y Salvador Picazo acordaron su fusión en septiembre de 1914, y contó con el apoyo de un gran empresario minero de la época que soportó el peso económico del proyecto que allí comenzaba. Nacía el Racing Club de Madrid.

Escudo del Racing Club de Madrid

Vestía como lo hace el Milán en la actualidad, franjas verticales rojas y negras y en su comienzo disputaba sus encuentros en el desaparecido Campo de la Exposición, entre los años 1914 y 1917, para posteriormente mudarse al Estadio de Hermosilla (1917-1918), y el Estadio del Paseo del General Martínez Campos (1919-1930).

Los años dorados del Racing de Madrid
En esos años alcanzó su época dorada, con 2 títulos regionales (1914 y 1919), y codeándose con otro de los clubes que estaban en formación en aquellos momentos el Madrid Football Club, que hoy conocemos como Real Madrid. Disputó la Copa del Rey merced a haber sido campeón regional en 1919 y alcanzó los cuartos de final de, en ese momento, la máxima competición a nivel nacional.

Eran los mejores años del club de Chamberí que era, sin duda, el club económicamente más solvente de la Federación Regional de Centro merced al apoyo del empresario minero Alejandro Miró y Trepat  que conseguía los mejores jugadores a cambio de ofrecerles un puesto de trabajo en su empresa.

Debemos recordar que el fútbol en aquella época no era profesional, los jugadores no vivían exclusivamente de ello y debían compaginarlo con una actividad profesional como así exigían los Estatutos de la Federación Regional de Centro.

Fue entonces cuando surgieron los problemas para el Racing. Muchos equipos, entre ellos el Real Madrid (había logrado tal denominación en 1920), le señalaron por el falso amateurismo de alguno de sus jugadores. Jugadores que tenían contrato en la empresa minera pero que no trabajaban realmente si no que se ocupaban exclusivamente del fútbol, lo que supuso la inhabilitación de los jugadores denunciados.

Un Estadio en Vallecas, de ilusión a pesadilla
Tras el incidente y la marcha de la presidencia de Miró y Trepat llegan los años más oscuros del club rojinegro que ya no levantará cabeza.

En 1928 se acepta la profesionalización de la práctica del fútbol y esto trajo como consecuencia la creación del Campeonato Nacional de Liga. El Racing no logra superar el corte y es encuadrado en la Segunda División. Esa temporada queda último y desciende a Tercera.

Por aquel entonces ya se había embarcado en el ambicioso y costoso proyecto de la construcción de un nuevo Estadio pues el situado en el Paseo del General Martinez Campos se había quedado pequeño para la enorme masa social que se había formado alrededor del club madrileño.

Fue precisamente aquella construcción la precipitó la caída del Racing de Madrid. El 23 de enero de 1930 se inaugura el Estadio de Puente de Vallecas. Pero resultó muy costosa y generó enormes deudas que el club trató de enmendar con lo que fue la última gran metedura de pata, una Gira por Estados Unidos, México, Cuba y Perú, no autorizada por la Federación Regional, y además ésta tuvo que costear el regreso de la expedición. Finalmente la Federación sanciona al club con una multa económica y un descenso administrativo a la segunda categoría regional.

Los dirigentes retiran al equipo de la Competición y abandonan la Federación en protesta por ese descenso. Muchos jugadores deciden entonces marchar a otros clubes de la capital.

En la temporada 31-32 el club no compite pero aún existe. Se desprende de los jugadores para posteriormente vender el Estadio, su gran apuesta. Era el último intento para salvar la sociedad.

Paradójicamente el gran proyecto del estadio supuso el fin de este histórico club madrileño. Se intentó volver a reflotar al club tras la guerra civil con otro nombre, Racing Club de Chamberí, ajustándolo a la normativa vigente que impedía nombres de origen extranjero por lo que utilizaron la denominación de Agrupación Recreativa Chamberí. Pero ya nada fue lo mismo, el club acabará desapareciendo en 1977.

¿Qué ocurrió con el Estadio Puente de Vallecas?
El estadio fue vendido por el club madrileño en 1931 a una empresa de dirt-track (motocross), tras no alcanzar un acuerdo con el Athletic Club de Madrid (posterior Atlético Aviación).

El proyecto motero no prosperó y el estadio finalmente se cedió para su uso a los rojiblancos entre las temporadas de 1930 a 1936.

Entonces llegó la infausta Guerra Civil. Tras la toma de Madrid por los golpistas fue utilizado como campo de concentración de los republicanos apresados. Posteriormente, y antes de terminar la guerra, se disputaron en él partidos cuyo local era el Aviación Nacional, un equipo formado por militares cuya posterior fusión con el Athletic club de Madrid fue el germen de lo que después sería el Atlético Aviación (actual Atlético de Madrid).

El Atlético Aviación utilizó el estadio hasta 1942, fecha en la que los rojiblancos se mudaron al Metropolitano. La propiedad del Estadio Puente de Vallecas era estatal, concretamente de la Obra Sindical de Educación y Descanso franquista. Se utilizó para esporádicos partidos de baseball y para partidos de empresas de la Obra Sindical hasta que en 1955 se cedió su uso a la Agrupación Deportiva Rayo (actual Rayo Vallecano) que se había quedado sin estadio tras las expropiación de los terrenos donde jugaba el equipo vallecano.

En 1973 el estadio estaba en un estado bastante lamentable, además el resto de complejos deportivos se iban renovando y modernizando. El Estadio que ya era de propiedad municipal será demolido y sobre ese terreno se realizarán las obras del actual Estadio de Vallecas con 20000 espectadores de pie, por aquel entonces, bajo la denominación de Nuevo Estadio de Vallecas, nombre con el que permaneció hasta la llegada de la familia Ruiz Mateos y la consulta a los abonados que propició el cambio de nombre.

La salida de la familia de empresarios fue tormentosa. El Rayo se encontraba en una situación económica deplorable y su continuidad era incierta. La afición, anteriormente en comunión con la familia Ruiz Mateos, ahora clamaba contra ellos por el agujero en el que habían dejado al histórico equipo del populoso barrio de la capital de España. Se decide por amplia mayoría borrar toda referencia a quien tanto daño había hecho al Rayo y devolver el estadio al barrio.

Actualmente existe un proyecto para reformar el Estadio de Vallecas pero no corren los mejores tiempos para realizar desembolsos elevados.

El Estadio de Vallecas es actualmente un estadio humilde pero un auténtico hervidero. El Rayo Vallecano sobrevive en una Liga de gigantes gracias al apoyo de los vecinos del carismático barrio que se reúnen los fines de semana en este rincón de Madrid con tanta historia pero tan poco conocida.

@JAVIERQUEIPOGME

Imagen de portada: www.planetarayista.com

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